Negocios

Santander conquista el «Sueño Americano»: compra Webster Bank por 12.200 millones y pulveriza su récord histórico de beneficios

Ana Botín redibuja el mapa de la banca mundial con una «Triple Corona» estratégica: asalto al Top 10 de EE.UU., consolidación en Reino Unido con TSB y rotación de activos en Polonia. Todo ello, respaldado por unas ganancias inéditas de 14.100 millones de euros.

Una sucursal de Webster Bank en Connecticut. La adquisición de la entidad por 12.200 millones de dólares permitirá a Santander entrar en el ‘top 10’ de la banca estadounidense por volumen de activos y alcanzar una rentabilidad del 18% en 2028. (Foto: Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0)

El 3 de febrero de 2026 quedará marcado en los anales de la historia financiera como el momento en que Banco Santander dejó de ser un «banco internacional con presencia en Estados Unidos» para convertirse en una verdadera potencia bancaria norteamericana. Bajo el liderazgo de su presidenta ejecutiva, Ana Botín, la entidad ha ejecutado con precisión quirúrgica una maniobra de reordenación de capital que los analistas de la City y Wall Street llevaban años esperando, pero que pocos se atrevían a pronosticar con tal magnitud.

En un entorno macroeconómico caracterizado por la estabilización de los tipos de interés, Santander ha presentado una hoja de servicios impecable: un beneficio neto atribuido récord de 14.100 millones de euros en el ejercicio 2025, un incremento del 12% respecto al año anterior. Sin embargo, la cifra ha quedado casi eclipsada por la audacia de los movimientos corporativos anunciados simultáneamente.

La adquisición de Webster Financial Corporation, matriz de Webster Bank, por un valor de 12.200 millones de dólares (unos 11.300 millones de euros), no es una simple compra de activos; es una declaración de intenciones. Con esta operación, Santander rompe su techo de cristal en el mercado más competitivo del mundo, asegurándose una plaza en el codiciado «Top 10» de la banca comercial por activos en Estados Unidos.

Anatomía de una fusión transatlántica

El acuerdo valora a Webster Financial Corporation en aproximadamente 75 dólares por acción, lo que representa una prima del 14% sobre su cotización media reciente. La estructura del pago es híbrida: los accionistas de Webster recibirán 48,75 dólares en efectivo y el resto en acciones de nueva emisión de Santander.

Es fundamental destacar el múltiplo implícito de la operación: 6,8 veces los beneficios proyectados para 2028. En un contexto donde las valoraciones bancarias estadounidenses suelen superar las 10 veces beneficios, el mercado interpreta que Santander ha logrado un precio de entrada disciplinado, capaz de generar valor a través de sinergias de costes e ingresos.

Pero, ¿qué compra exactamente Santander? Webster no es un banco regional al uso. Con sede en Connecticut, gestiona activos por más de 80.000 millones de dólares y posee una joya oculta: HSA Bank. Se trata del mayor administrador de cuentas de ahorro para la salud de EE.UU., una fuente de depósitos estables y de bajo coste que Santander utilizará para financiar su potente maquinaria de préstamos al consumo y automóviles.

La estrategia de la «Triple Corona»

La adquisición de Webster es la pieza central de una estrategia global que Ana Botín ha denominado «crecimiento mediante adquisiciones bolt-on«. La filosofía es clara: el banco debe ser líder en sus mercados principales. Para financiar la expansión americana sin poner en riesgo la solvencia, el grupo ha activado una rotación de activos de manual.

Por un lado, Santander ha acordado la venta de su filial en Polonia a Erste Group por cerca de 7.000 millones de euros. Esta desinversión genera una plusvalía neta de 1.900 millones y libera el capital regulatorio necesario para acometer la compra en Estados Unidos.

Simultáneamente, y aprovechando la debilidad de Banco Sabadell ante la presión de competidores, Santander ha cerrado la compra de TSB en Reino Unido por 2.650 millones de libras. Esta operación defensiva permite a Santander UK consolidarse como el tercer banco del país, generando sinergias estimadas en 400 millones de libras anuales al eliminar duplicidades tecnológicas.

«La operación Webster es el catalizador que completa la visión de un banco global: financiado en Europa, pero con el crecimiento de América»

Un récord cimentado en la diversificación

El contexto que permite esta agresividad comercial es la fortaleza interna. Los 14.100 millones de beneficio en 2025 no son fruto de la casualidad. Europa se ha convertido en el mayor contribuidor al beneficio del grupo, superando a Sudamérica por primera vez en años gracias a la eficiencia operativa en España.

La solvencia del banco, con un ratio de capital CET1 por encima del 12,8%, ha permitido al Consejo aprobar, además de las adquisiciones, una política de retribución al accionista que incluye un nuevo programa de recompra de acciones por valor de 5.000 millones de euros. Esto sirve como cortafuegos ante cualquier duda de los inversores sobre la dilución que implica la emisión de nuevas acciones para la compra de Webster.

El arma secreta tecnológica: Gravity

Un factor diferencial clave en la integración de Webster será Gravity, la plataforma bancaria en la nube de Santander. La tesis de inversión asume que el banco migrará los 80.000 millones de activos de Webster a su propio sistema en un plazo de 18 a 24 meses.

Esta migración tecnológica permitirá reducir el ratio de eficiencia de la entidad combinada por debajo del 40%, un nivel de excelencia operativa muy superior a la media de la banca norteamericana. Para liderar este proceso, John Ciulla, hasta ahora CEO de Webster, asumirá el cargo de CEO de Santander US, una señal clara de que la entidad española apuesta por el talento local para triunfar al otro lado del Atlántico.

Un nuevo paradigma

Si Santander logra ejecutar la integración cultural y sortear el escrutinio de la Reserva Federal —que vigilará con lupa la creación de un gigante de más de 300.000 millones en activos—, el resultado será una institución transformada. Para 2028, se espera que Estados Unidos contribuya con cerca del 30% de los beneficios del grupo.

Con la compra de Webster y los resultados históricos de 2025, el Santander de Ana Botín ha dejado de ser una promesa de reestructuración para convertirse en una realidad incontestable en la élite financiera mundial.