El histórico eclipse solar total vivido este 12 de agosto ha dejado a su paso imágenes memorables, pero también un intenso balance de incidencias para los servicios de emergencia a nivel nacional. Más de 400 personas en doce comunidades autónomas han requerido asistencia sanitaria en las últimas horas, principalmente por lesiones oftalmológicas derivadas de una observación negligente o desprotegida del fenómeno astronómico.

Aunque las autoridades han valorado positivamente el comportamiento general de la ciudadanía, catalogándolo de cívico, las cifras revelan una jornada de máxima tensión para los dispositivos de protección civil, centros de salud y cuerpos de seguridad.
Catalunya: Repunte médico, multas medioambientales y caos ferroviario
En el caso de Catalunya, el Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) ha gestionado 109 intervenciones vinculadas directamente al eclipse. De ellas, 37 respondieron a afecciones visuales como irritación, visión borrosa o aparición de manchas, un incremento muy significativo frente a la actividad habitual. En términos globales, las urgencias experimentaron un repunte del 12,2% respecto a la semana anterior, afectando especialmente a zonas de alta afluencia como Terres de l’Ebre y el Camp de Tarragona.
Más allá del ámbito sanitario, el operativo de los Agents Rurals se saldó con cerca de 30 denuncias. La infracción mayoritaria fue la vulneración de la normativa de circulación motorizada en espacios naturales protegidos, lo que evidencia el riesgo de masificación en zonas vulnerables.
Paralelamente, la jornada estuvo marcada por el colapso logístico. La red de Rodalies, en concreto las líneas R15 y R16, fue incapaz de absorber el pico de demanda durante la operación retorno. Con incrementos de pasajeros de hasta el 100%, se vivieron escenas de aglomeraciones severas y retrasos considerables, desbordando cualquier previsión operativa por parte de Adif.
Comunidad Valenciana y Baleares: Rescates, incendios y negligencias graves
El dispositivo de seguridad en la Comunidad Valenciana tuvo que actuar con firmeza ante diversas imprudencias. Entre las actuaciones más graves destaca la detención en la Serra d’Irta de un individuo por utilizar una motosierra estando activada la alerta roja por riesgo de incendios. Asimismo, las fuerzas de seguridad tuvieron que desalojar a decenas de personas que intentaron saltarse el perímetro de seguridad en parajes protegidos clausurados, como la ermita de Alcalà de Xivert o el parque natural del Saler.
A nivel sanitario, los hospitales valencianos contabilizaron 70 atenciones oftalmológicas. El incidente de mayor riesgo, sin embargo, ocurrió en Peñíscola (Castellón), donde el incendio originado en un vehículo calcinó más de 30 coches y obligó a desmantelar un hospital de campaña preventivo habilitado para el evento.
Por su parte, el 112 de Baleares coordinó casi medio centenar de incidencias extraordinarias. La saturación de zonas de difícil acceso obligó a efectuar rescates de montaña, además de la evacuación de varias personas por un incendio y un accidente náutico.
Madrid: Operativo de alta montaña en Guadarrama
La Comunidad de Madrid no fue ajena a los contratiempos, registrando 101 atenciones médicas vinculadas a golpes de calor, lipotimias y daños visuales. El foco de tensión se trasladó a la Sierra de Guadarrama, donde la Guardia Civil tuvo que desplegar a sus unidades de montaña para rescatar a excursionistas perdidos en la zona de Siete Picos y socorrer a varias personas que sufrieron desvanecimientos en las inmediaciones de la Bola del Mundo a causa de las aglomeraciones.