Tribunales

Acusan a una familia de embarcar a una anciana fallecida en un avión de Málaga a Londres

Un insólito incidente en el aeropuerto de Málaga-Costa del Sol provocó un fuerte retraso en un vuelo con destino a Londres-Gatwick. Una mujer británica de 89 años, que según varios testigos ya estaba fallecida, fue subida a bordo en silla de ruedas por sus familiares, quienes la hicieron pasar por pasajera dormida antes del despegue. La situación obligó a abortar el despegue y resultó en un retraso de alrededor de 12 horas en la salida del vuelo. Las autoridades españolas han abierto una investigación sobre lo ocurrido, mientras se evalúan posibles repercusiones legales para la familia involucrada.

Un avión de la aerolínea easyJet en el aeropuerto de Málaga-Costa del Sol, donde se produjo el incidente que obligó a abortar el despegue de un vuelo con destino a Londres tras detectarse el fallecimiento de una pasajera.

Los hechos en el aeropuerto de Málaga

El vuelo de easyJet programado para las 11:15 de la mañana del pasado jueves desde Málaga con destino Londres protagonizó un hecho inusual. A continuación, los momentos clave del incidente según los informes y testimonios recopilados:

  • Embarque de la pasajera: Cinco familiares ayudaron a la anciana, en silla de ruedas y sin aparente reacción, a abordar el avión en Málaga. Al personal de tierra que mostró preocupación por su estado, le aseguraron que la mujer “no se encontraba bien” pero solo estaba “muy cansada” y dormida. Incluso uno de los parientes afirmó “está bien, somos doctores” para disipar dudas, según relataron pasajeros.
  • Inicio del rodaje: La aeronave cerró puertas y comenzó a rodar hacia la pista para despegar poco después de las 11:00. En ese momento ningún tripulante había advertido aún la gravedad de la situación.
  • Detección del fallecimiento: Instantes antes del despegue, miembros de la tripulación y algunos pasajeros notaron que la anciana no presentaba signos vitales. Alertada la cabina, el comandante decidió abortar la maniobra y regresar de inmediato a la terminal. En la puerta de embarque, servicios médicos y agentes de la Guardia Civil abordaron el avión y confirmaron el fallecimiento de la mujer.
  • Retraso prolongado: Tras el trágico hallazgo, la compañía reorganizó el vuelo. Finalmente, el avión despegó alrededor de las 22:47 de la noche, acumulando unas 11–12 horas de retraso sobre el horario previsto. Durante ese lapso, la pasajera fallecida fue retirada y se iniciaron las diligencias pertinentes en tierra.

Reacciones de pasajeros y versión de easyJet

El incidente causó conmoción e indignación entre los demás viajeros a bordo. Varios pasajeros relataron escenas inquietantes: una viajera contó en redes sociales que vio cómo llevaban a la anciana en la silla de ruedas y “¡alguien le sujetaba la cabeza mientras pasaban a mi lado!”. Según esta testigo, un médico presente en el vuelo confirmó que la mujer “ya estaba muerta cuando la sentaron” en su asiento. Otra pasajera, Petra Boddington, cuestionó la situación públicamente, preguntándose “¿en qué estaba pensando el personal de tierra de easyJet?” dado que la anciana “claramente no estaba bien… parecía ya fallecida, desplomada e inconsciente” antes del despegue. Estas declaraciones reflejan la sorpresa y preocupación de quienes presenciaron los hechos, muchos de los cuales criticaron que el grupo familiar lograra embarcar a la mujer en ese estado.

Por su parte, la aerolínea EasyJet ha negado que se permitiera intencionadamente volar con una persona muerta. Un portavoz de la compañía afirmó que la pasajera contaba con un certificado médico que la declaraba apta para volar y que estaba viva al momento del embarque, insistiendo en que lo ocurrido fue una emergencia médica imprevista durante el rodaje. En un comunicado, EasyJet expresó sus condolencias a los allegados de la pasajera fallecida y explicó que el vuelo regresó a la puerta para recibir asistencia médica urgente, pero lamentablemente la clienta falleció a bordo pese a los esfuerzos. La aerolínea subrayó que la seguridad y el bienestar de sus pasajeros es la máxima prioridad, agradeciendo la comprensión de los afectados ante las circunstancias excepcionales. No obstante, varios testigos mantienen sus dudas sobre si la anciana ya había fallecido antes de subir al avión, dado el estado en que la vieron.

Investigación en curso y posibles repercusiones legales

El caso ha suscitado una investigación formal por parte de las autoridades españolas. Agentes de la Guardia Civil acudieron al avión en cuanto se detectó la situación y tomaron declaración a los familiares y testigos. La Guardia Civil confirmó que la mujer fue declarada muerta dentro de la aeronave y que el vuelo pudo reanudarse solo tras horas de retraso. Por el momento, ninguno de los cinco familiares ha sido detenido ni se han presentado cargos inmediatos, pero sus acciones están bajo escrutinio. La policía investiga si hubo alguna irregularidad o delito al no notificar el fallecimiento e intentar transportar un cadáver en un vuelo comercial sin autorización.

Algunos observadores especulan que la familia podría haber intentado evitar los complejos trámites y costes de repatriación de un cuerpo desde España al Reino Unido. Trasladar restos mortales entre países es un proceso rígido: requiere certificados oficiales de defunción, permisos sanitarios, féretros especiales e incluso embalsamamiento, y suele realizarse en vuelos de carga dedicados. Los costes asociados a una repatriación aérea pueden oscilar entre 3.000 y 6.000 euros, solo en concepto de transporte, según fuentes del sector funerario. Evadir este procedimiento introduciendo clandestinamente a la fallecida en cabina supondría un grave incumplimiento de las normas.

En cuanto a las consecuencias legales, las autoridades determinarán si la conducta de los familiares constituye algún delito o infracción administrativa. Podrían enfrentarse a sanciones por ocultación de información a las autoridades y por vulnerar reglamentos sanitarios y de seguridad aérea, en caso de probarse que sabían del deceso antes del despegue. La investigación en curso esclarecerá la línea temporal de la muerte (si ocurrió antes de embarcar o durante el breve rodaje) y las responsabilidades correspondientes. Mientras tanto, el suceso ha abierto un debate sobre los protocolos de las aerolíneas para verificar el estado de salud de pasajeros con aparente indisposición, así como sobre la ética y legalidad de las decisiones desesperadas para evitar los rigores de una repatriación oficial.