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Un exingeniero de Anthropic alerta en televisión: «La inteligencia artificial se ha convertido en un superarma»

Visita institucional a la sede central de Anthropic en San Francisco. El vertiginoso desarrollo de los modelos de inteligencia artificial por parte de la compañía ha situado sobre la mesa la necesidad urgente de establecer una regulación gubernamental. | Imagen: Department for Science, Innovation and Technology / Wikimedia Commons (CC BY 2.0).

Jacob Coxon, el investigador que recientemente abandonó la firma tecnológica Anthropic alegando que la inteligencia artificial (IA) podría causar la extinción humana antes del final de la década, ha reiterado sus advertencias en las principales cadenas estadounidenses. En intervenciones para CNN y Fox News, el experto ha instado a la sociedad a dejar de percibir esta tecnología como una innovación convencional para empezar a tratarla como el epicentro de una nueva carrera armamentística mundial.

Amenazas a infraestructuras y bioseguridad

Al detallar los escenarios de riesgo, Coxon apuntó a vulnerabilidades críticas que escapan al control humano directo. Entre los vectores de ataque más probables, destacó el hackeo masivo de infraestructuras estratégicas y la creación autónoma de armas biológicas. Aunque el investigador matizó que los modelos actuales aún no poseen la capacidad de burlar la seguridad hasta el punto de provocar una extinción inmediata, advirtió que el peligro a corto plazo radica en ciberataques a gran escala y de forma autónoma.

El punto de inflexión tecnológico

El núcleo de la preocupación de Coxon reside en el ritmo vertiginoso de los avances computacionales. Según su análisis, existe una alta probabilidad de que en un plazo de uno a dos años los sistemas alcancen una fase de «mejora recursiva», permitiendo a la IA perfeccionarse sin intervención exterior. El experto subrayó el salto cualitativo del sector: mientras que hace apenas un par de años funcionaba como una herramienta de asistencia básica, actualmente se aproxima a la sustitución total del factor humano en complejas áreas de investigación.

Presión corporativa y necesidad de regulación internacional

Desde una perspectiva corporativa, el exingeniero diagnosticó un problema sistémico en la industria. Las firmas tecnológicas se ven arrastradas a desarrollar sistemas cada vez más peligrosos debido a la desconfianza mutua y la fuerte presión competitiva del mercado. Ante este escenario, Coxon aboga por la intervención urgente de un organismo internacional capaz de imponer directrices de seguridad viables.

Sus inquietudes no son un caso aislado dentro de la empresa que acaba de abandonar. Ethan Pérez, alto responsable del equipo de alineamiento de IA en Anthropic —departamento encargado de garantizar que los modelos respeten los intereses humanos—, ha respaldado públicamente a su excompañero, avalando su trayectoria profesional y coincidiendo plenamente en que la inteligencia artificial actual representa un riesgo severo para la sociedad civil.