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Fin al acoso telefónico y facturas «a la carta»: las claves de la revolución eléctrica que llega a tu hogar

El Gobierno da luz verde a un nuevo reglamento que blinda al usuario frente al spam comercial y permite, por primera vez, contratar dos compañías eléctricas simultáneamente para ahorrar según la hora del día.

El poder vuelve al consumidor. La nueva normativa permite gestionar la energía de forma inteligente: combinando compañías para cada hora del día y bloqueando el ‘spam’ telefónico. | Foto: Riccardo Annandale (Unsplash)

¿Cuántas veces has recibido una llamada a la hora de la siesta prometiéndote una rebaja en la luz que nunca llega? Esa práctica tiene los días contados. El Consejo de Ministros ha aprobado este martes una normativa que promete cambiar las reglas del juego en el mercado eléctrico español, poniendo el foco en dos pilares: terminar con las prácticas comerciales agresivas y dar una flexibilidad inédita al consumidor.

La ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha calificado la norma como una herramienta para «modernizar el sistema» y proteger al ciudadano. A continuación, desgranamos cómo afectará esto a tu bolsillo y a tu tranquilidad.

Se acabó el «spam» energético

La medida más aplaudida por los usuarios es la prohibición total de la contratación vía telefónica no solicitada. Las comercializadoras ya no podrán llamarte para ofrecerte ofertas («spam») si tú no has pedido expresamente esa información o has contactado primero.

El objetivo es frenar los fraudes y las presiones comerciales. Para asegurar que se cumpla, el Gobierno se ha puesto serio: las compañías que se salten esta norma se enfrentan a multas que podrían alcanzar los seis millones de euros. Además, antes de firmar nada, la empresa estará obligada a enviarte una comparativa clara: cuánto pagas ahora y cuánto pagarás con ellos, sin letra pequeña.

La era del «multicontrato»: dos compañías a la vez

Esta es, quizá, la novedad más disruptiva. Hasta ahora, tu contador era «propiedad» de una sola empresa. Con la nueva ley, podrás trocear tu consumo.

Imagina que encuentras una compañía que ofrece un precio imbatible por las mañanas y otra que te regala la luz por las noches. Ahora podrás contratar ambas simultáneamente para diferentes periodos de facturación. Es el fin de la fidelidad obligada a un único proveedor.

Además, se legalizan los contratos de temporada. Si tienes una segunda residencia o un alquiler vacacional, ya no tendrás que firmar por un año completo; podrás hacerlo por meses o temporadas específicas, ajustando el gasto a la realidad de tu uso.

Adiós a las ataduras y penalizaciones

El nuevo reglamento facilita el divorcio entre cliente y eléctrica. Las trabas para irse se reducen drásticamente:

  1. Sin penalización tras la prórroga: Si tienes un contrato de precio fijo (y menos de 15 kW de potencia), una vez pase el primer año y se prorrogue, podrás irte cuando quieras sin pagar ni un euro de penalización.
  2. Tope al castigo: Si decides irte antes de tiempo durante el primer año, la penalización máxima no podrá superar el 5% de la energía que te quedaba por consumir.
  3. Vulnerables protegidos: Si eres un consumidor vulnerable y quieres cambiarte a la tarifa regulada (PVPC), no te pueden cobrar penalización alguna, ni siquiera por los servicios adicionales (como seguros de mantenimiento).

Flexibilidad total con la potencia

¿Pagas mucha potencia contratada para usar el aire acondicionado en verano, pero en invierno te sobra? La norma permitirá cambiar la potencia contratada con mucha más frecuencia: trimestral, mensual, diaria o incluso por horas. Esto es ideal para ahorrar en los costes fijos de la factura cuando sabes que no vas a estar en casa o que tu consumo será mínimo.

Protección para inquilinos y víctimas

El texto incluye una salvaguarda vital para quienes viven de alquiler. A partir de ahora, al cambiar el nombre del contrato, las deudas del anterior titular no perseguirán al nuevo inquilino. Bastará con acreditar el uso efectivo de la vivienda para subrogarse al contrato libre de cargas. Esta medida se aplica con especial protección a las mujeres víctimas de violencia de género.