El tablero político español sufre una sacudida en el bloque de la derecha, según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). La encuesta de febrero, la primera realizada tras la conmoción nacional por el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) y en plena resaca de las elecciones aragonesas, dibuja dos titulares claros: el PSOE se blinda ante las crisis ampliando su ventaja, y Vox capitaliza el descontento, recortando distancias peligrosamente con un Partido Popular que pierde fuelle.

El dato más simbólico y demoledor para la estrategia de Génova no está solo en la intención de voto, sino en la valoración de líderes: por primera vez en la legislatura, Santiago Abascal (10,2%) supera a Alberto Núñez Feijóo (9,9%) en las preferencias de los españoles para ocupar la presidencia del Gobierno.
Sánchez se escapa, la derecha se comprime
Pese al desgaste por la tragedia de Adamuz —que costó la vida a 46 personas— y el debate sobre la seguridad ferroviaria, el PSOE saldría hoy de las urnas más fuerte que hace un mes. El instituto que dirige José Félix Tezanos otorga a los socialistas un 32,6% de los votos (casi un punto más que en enero), situándolos a una distancia sideral de 9,7 puntos sobre el principal partido de la oposición.
En la otra orilla, las alarmas suenan para el PP. Los de Feijóo se quedan estancados en un 22,9%, viendo cómo su hegemonía en el bloque conservador se ve amenazada. Vox protagoniza la subida más fulgurante del mes, ganando 1,2 puntos hasta alcanzar el 18,9%. La formación de Abascal no solo iguala su techo histórico de julio de 2025, sino que se sitúa a solo cuatro puntos de alcanzar a los populares, impulsada por el clima electoral de las autonómicas y su dura oposición en materia migratoria.
El «factor liderazgo»: Feijóo cae a la tercera plaza
La crisis de liderazgo en la oposición se agudiza en este sondeo. Aunque Pedro Sánchez se mantiene como el líder mejor valorado (4,23) y el favorito indiscutible para seguir en la Moncloa (25,3%), la batalla por la segunda plaza es encarnizada.
Yolanda Díaz (Sumar) conserva la segunda mejor nota media (3,97), pero es en la preferencia presidencial donde se produce el vuelco. El sorpasso de Abascal a Feijóo como favorito de los ciudadanos, aunque sea por tres décimas, marca un punto de inflexión demoscópico que cuestiona la consolidación del líder gallego como única alternativa viable a Sánchez.
Por su parte, el espacio a la izquierda del PSOE muestra signos vitales mixtos. Sumar retrocede ligeramente al 7%, mientras que Podemos rompe su racha negativa y repunta hasta el 3,9%. La irrupción de ‘Se Acabó la Fiesta’ (SALF) continúa su curso ascendente, logrando un 2,4%.
Vivienda e inmigración: las dos Españas preocupadas
Más allá de las siglas, el CIS radiografía las angustias de la sociedad española. El acceso a la vivienda ha dejado de ser un problema para convertirse en una emergencia social para los encuestados: marca un nuevo récord histórico y es citado por el 42,8% como la principal preocupación del país.
Sin embargo, el cambio más brusco se observa en la percepción de la inmigración. Coincidiendo con el debate sobre la regularización pactada entre el Gobierno y Podemos, este asunto escala posiciones vertiginosamente, subiendo más de cuatro puntos en un solo mes para situarse como el segundo problema nacional (20,3%), desplazando a la crisis económica. Este caldo de cultivo explica, en gran medida, la transferencia de voto hacia Vox detectada en la estimación.
El mandato de reforma constitucional
El barómetro de febrero también ha pulsado la opinión sobre la Carta Magna, que acaba de convertirse en la más longeva de la historia de España. Aunque una amplia mayoría (82,3%) reconoce su papel crucial en el desarrollo de derechos y prosperidad, el consenso sobre su vigencia se agrieta: ocho de cada diez españoles (84,3%) exigen reformas.
Los ciudadanos no piden retoques cosméticos. Un 36,7% demanda cambios profundos en derechos sociales y laborales, mientras que el debate territorial y el modelo de Estado (Monarquía o República) son prioritarios para más del 16% de los encuestados.
En el plano internacional, el rechazo a la figura de Donald Trump sigue siendo mayoritario: un 79,5% de los españoles lo considera un peligro para la paz mundial, consolidando la desconfianza hacia la nueva etapa política en EE.UU.