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Ataques cruzados: ofensiva de drones y misiles deja 9 muertos

La guerra en Europa del Este ha registrado una de sus jornadas más críticas, marcada por una escalada de ataques aéreos bidireccionales contra infraestructuras estratégicas y zonas civiles. El fuego cruzado entre Kiev y Moscú se ha saldado en las últimas horas con al menos nueve víctimas mortales y más de una veintena de heridos, evidenciando un recrudecimiento del conflicto.

El uso masivo de vehículos aéreos no tripulados ha marcado una escalada sin precedentes en los ataques contra infraestructuras estratégicas. | Imagen: Anry skyhead (CC BY-SA 4.0).

Ofensiva ucraniana sin precedentes sobre territorio ruso

Rusia ha sido escenario de un ataque con vehículos no tripulados de una magnitud histórica. Según los reportes oficiales del Kremlin, las defensas antiaéreas interceptaron más de 800 drones que sobrevolaron 16 regiones del país durante el fin de semana.

El impacto más trágico se ha localizado en la región meridional de Rostov, limítrofe con el Donbás, donde el asedio aéreo provocó la muerte de cinco civiles y severos daños estructurales. Por su parte, en la provincia de Moscú, las autoridades confirmaron el fallecimiento de un anciano tras el impacto de un dron contra su vivienda, en una madrugada en la que se abatieron casi 200 aparatos en los alrededores de la capital. La región fronteriza de Bélgorod también sumó una víctima mortal tras el impacto de un proyectil contra un autobús de trabajadores.

El ataque ucraniano ha paralizado temporalmente nodos logísticos clave. En Podolsk, a escasos kilómetros de Moscú, las instalaciones del gigante del comercio electrónico Wildberries sufrieron un grave incendio, obligando a evacuar un almacén de 200.000 metros cuadrados. Un escenario similar de caos logístico se vivió en Domodédovo, donde el fuego devoró un importante centro de distribución farmacéutica.

Respuesta rusa sobre la industria siderúrgica ucraniana

En paralelo, el ejército ruso dirigió una contundente ofensiva con misiles contra la ciudad ucraniana de Krivi Rig. El objetivo principal fue la planta metalúrgica de la multinacional ArcelorMittal, una de las instalaciones industriales más importantes del país y un motor económico regional.

El bombardeo causó la muerte de dos trabajadores y dejó al menos 13 heridos entre la plantilla y los subcontratistas. Los graves daños estructurales sufridos en los altos hornos y en la red de suministro energético han obligado a la compañía a paralizar parcialmente sus operaciones de forma indefinida, asestando un duro golpe al tejido productivo local. Otros ataques simultáneos en la región de Dnipropetrovsk afectaron a zonas residenciales y empresas, sumando más víctimas al balance general.

Vías diplomáticas estancadas

Esta escalada se produce en un contexto de bloqueo total en las negociaciones. Recientemente, el Ejecutivo ucraniano planteó sobre la mesa una doble propuesta de tregua: una para frenar la guerra aérea y otra para garantizar la seguridad de los puertos del mar Negro, una medida vital para estabilizar el mercado global de cereales. Sin embargo, Moscú ha desestimado la iniciativa, exigiendo condiciones que garanticen un arreglo duradero bajo sus propios términos. Mientras tanto, organizaciones de inteligencia independientes estiman que, solo durante el mes pasado, el conflicto se cobró la vida de más de 600 civiles en ambos bandos.