Gobierno y sindicatos cargan contra el ajuste en plena racha de resultados; la empresa ofrece 90 días de recolocación interna

Press News (Europa Press via Getty Images)
Amazon ha puesto en marcha en España un expediente de regulación de empleo (ERE) que podría afectar a un máximo de 1.200 trabajadores de sus oficinas corporativas en Madrid y Barcelona. La medida se limita al personal de sede y no afecta a repartidores ni a centros logísticos, según fuentes consultadas.
La compañía ha abierto dos procedimientos: uno en Amazon Digital Spain (Madrid) y otro en Amazon Spain Service (Barcelona). Ambos expedientes inician ahora su fase de negociación con la representación de los trabajadores.
Con una plantilla de 28.000 personas en España al cierre de 2024, el recorte anunciado equivale a algo más del 4% del total. Amazon confirma esa cifra de empleo en su portal corporativo en España.
Reacciones políticas y sindicales
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha calificado a la empresa como “modelo de la vergüenza”, lamentando que un grupo con beneficios millonarios plantee un ajuste de este tamaño.
Por su parte, CCOO ha rechazado el ERE y exige “información y transparencia” a Amazon, al estimar que no existe fundamento económico para una reducción de empleo de esta magnitud.
El contexto global del recorte
El movimiento en España se enmarca en una reestructuración internacional que supondrá la eliminación de unos 14.000 puestos corporativos. Amazon asegura que dará a la mayoría de los empleados afectados 90 días para buscar un nuevo puesto de forma interna, con prioridad para candidaturas internas y, en su caso, indemnización y apoyos a la transición.
Resultados y reacción del mercado
El anuncio llega tras unos sólidos resultados del 3T 2025: ingresos de 180.200 millones de dólares (+13% interanual) y beneficio neto de 21.200 millones (+38% interanual). La división AWS creció un 20% hasta 33.000 millones en el trimestre. La propia Amazon detalla que el beneficio trimestral incluye un impacto positivo por 9.500 millones (antes de impuestos) derivado de su inversión en Anthropic, al tiempo que registró cargos por acuerdos legales y costes de reestructuración en el resultado operativo.
La publicación de las cuentas disparó la acción: el título tocó máximos intradía por encima de 250 dólares y cerró la sesión con subidas cercanas al 10%, con una capitalización que ronda los 2,6 billones de dólares.
Opinión | Lo que hay detrás del ERE de Amazon
El mensaje oficial habla de “agilidad”, “eliminar capas” y “priorizar grandes apuestas”. Traducido: la empresa reordena gasto para sostener la carrera de la IA y del cloud justo cuando AWS vuelve a acelerar. Con resultados récord, el ajuste no parece una respuesta a debilidad del negocio, sino a una redistribución del capital hacia proyectos de mayor retorno (chips, centros de datos, capas de software de IA) y a la automatización de tareas corporativas. El dato de los 90 días para recolocación interna es relevante: mitiga el impacto inmediato y da margen para absorber talento crítico, pero no elimina el riesgo de salida para perfiles de back office y mandos intermedios, los más expuestos cuando se “aplanan” estructuras.
Para España, el golpe simbólico es evidente: un ERE en oficinas en un país donde Amazon presume de 28.000 empleos y fuerte inversión. El Gobierno y los sindicatos usarán este caso para reabrir el debate sobre cómo compatibilizar beneficios récord con responsabilidad social en ajustes que no obedecen a pérdidas, sino a apuestas estratégicas. Mientras tanto, el mercado ha dejado claro su veredicto: premia a quien recorta capas y acelera IA. La pregunta es si, a medio plazo, ese camino mantendrá la innovación sin erosionar la cultura y la capacidad ejecutiva que –paradoja– también sostienen el crecimiento.