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Viaje fantasma a Moscú: el director de la CIA aterriza en Rusia bajo un hermetismo total

Un velo de absoluto secretismo diplomático ha cubierto este martes la capital rusa. A primera hora de la mañana, la plataforma de rastreo aéreo Flightradar24 detectaba el aterrizaje de un Boeing C-17 Globemaster III —un avión de transporte militar estadounidense— en el aeropuerto moscovita de Vnúkovo. Horas después, los medios CBS y Axios revelaban la identidad del enigmático pasajero: John Ratcliffe, director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, y el director de la CIA, John Ratcliffe. El misterioso viaje del jefe del espionaje estadounidense a Moscú ha disparado las especulaciones sobre negociaciones al más alto nivel. | Imagen: Molly Riley / White House (Dominio Público).

El viaje, que ni la Casa Blanca ni el Kremlin han querido confirmar de forma oficial, representa la primera visita de Ratcliffe a Moscú desde que asumió la jefatura de la agencia de espionaje. La aeronave militar partió de la base aérea de Andrews (Maryland) y realizó una escala de dos días en Riga (Letonia) antes de adentrarse en espacio aéreo ruso, un movimiento inusual que ha desatado una ola de especulaciones a nivel global.

¿Intercambio de prisioneros o reactivación diplomática?

El silencio institucional ha alimentado dos grandes hipótesis sobre los motivos de esta cumbre de inteligencia. Por un lado, expertos en política militar apuntan a la negociación de un nuevo intercambio de prisioneros. Tras la reciente liberación por motivos humanitarios del exmarine Robert Gilman, el foco está puesto ahora en Charles Zimmerman, un veterano de la Marina de EE.UU. condenado a cinco años de prisión en Rusia por tenencia ilícita de armas. Ratcliffe ya ha jugado un papel clave en operaciones de repatriación en el pasado.

Por otro lado, la visita se enmarca en un contexto de profunda parálisis en la mediación para la guerra en Ucrania. Los viajes a Moscú de los emisarios de Donald Trump —el empresario Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner— quedaron abruptamente estancados tras el inicio de las hostilidades abiertas entre Washington e Irán el pasado mes de febrero.

Garantías de seguridad por parte de Ucrania

Un detalle revelado por el Financial Times subraya la magnitud de la visita: Washington habría exigido a Kiev garantías de que no se producirían ataques con drones sobre Moscú a principios de esta semana para asegurar la integridad de un «alto funcionario estadounidense».

Pese a las evidencias de los radares y de la prensa norteamericana, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, se ha limitado a declarar que «no dispone de información» sobre la visita. Fiel a la discreción de los servicios de inteligencia, el Boeing C-17 despegó de Vnúkovo horas antes del anochecer, dejando tras de sí un sinfín de incógnitas sobre el verdadero propósito de esta misión en suelo ruso.