
Santander y BBVA rechazan respaldar económicamente al empresario, que necesita reunir 187 millones de euros antes de este sábado. Desde su candidatura atribuyen la negativa de las entidades españolas a supuestas presiones de Florentino Pérez.
La carrera por la presidencia del Real Madrid entra en horas decisivas y los despachos financieros son el principal campo de batalla. Enrique Riquelme, presidente y fundador del Grupo Cox, apura el plazo que finaliza este sábado para formalizar su candidatura y se encuentra en negociaciones muy avanzadas con Andbank España. El objetivo: conseguir el aval de 187 millones de euros exigido por los estatutos del club blanco.
El empresario alicantino ha tenido que llamar a la puerta de la filial española del banco andorrano tras recibir la negativa de dos de las principales entidades del país. Según ha trascendido, tanto Banco Santander como BBVA han rechazado participar en la operación.
Desde el sector bancario justifican esta decisión argumentando que un aval de estas características no encaja en las actuales políticas de riesgo y dinámicas financieras de ambas entidades. Sin embargo, el círculo de confianza del candidato maneja una versión muy distinta. El equipo de Riquelme apunta directamente a la existencia de «presiones» en las altas esferas, señalando a la actual directiva encabezada por Florentino Pérez y a su banquero de confianza, Anas Laghrari, como responsables de obstaculizar su acceso al crédito nacional.
Solvencia contrastada y un patrimonio de peso
A pesar del contratiempo con la gran banca, Riquelme se ha mostrado convencido en las últimas horas de que logrará depositar los avales a tiempo. Lo cierto es que el empresario cuenta con el músculo patrimonial necesario.
Este mismo viernes, Riquelme presidió en Sevilla la junta de accionistas de Cox, celebrada en el campus de Palma Alta, las antiguas instalaciones de Abengoa que ahora son propiedad de su grupo. La compañía de energías renovables alcanza ya una capitalización bursátil de 1.180 millones de euros. De hecho, tras una leve caída inicial al conocerse las aspiraciones futbolísticas de su fundador, las acciones de Cox han rebotado un 11% durante la última semana.
Riquelme, que controla el 70% del accionariado de la empresa, posee un patrimonio personal que cubre con creces las exigencias del club de Chamartín. Resulta además llamativo el actual rechazo de Santander y BBVA, teniendo en cuenta que el empresario ha trabajado codo con codo con estos y otros gigantes financieros (como CaixaBank, Citigroup o Barclays) para cerrar macrooperaciones recientes, como el rescate de los activos de la propia Abengoa o la compra de infraestructuras a Iberdrola en México.