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Putin anuncia el misil nuclear “Burevestnik”, capaz de recorrer más de 14.000 kilómetros

El presidente ruso confirma el éxito de las pruebas finales del nuevo misil de crucero con propulsión nuclear, diseñado para sortear los sistemas antimisiles de Estados Unidos y sus aliados.

Moscú, 26 de octubre de 2025.
Vladimir Putin anunció este domingo que las pruebas finales del misil de crucero Burevestnik, impulsado por energía nuclear, concluyeron con éxito. Según el mandatario, se trata de un armamento “único en el mundo”, capaz de recorrer más de 14.000 kilómetros y eludir cualquier sistema antimisiles existente.

Durante una reunión con altos mandos del Ejército retransmitida por el Kremlin, Putin afirmó que ha ordenado preparar las infraestructuras necesarias para integrar el sistema en las Fuerzas Armadas rusas, según confirmaron medios estatales. “Las pruebas decisivas han terminado; el Burevestnik está listo”, declaró el presidente ruso.

El jefe del Estado Mayor, Valeri Guerásimov, informó que el misil completó su vuelo de ensayo el pasado 21 de octubre, recorriendo 14.000 km en casi 15 horas. “Durante el trayecto realizó todas las maniobras verticales y horizontales previstas, demostrando su capacidad para evadir cualquier escudo aéreo o antimisiles”, añadió el general. (Reuters)

Putin destacó que el desarrollo del Burevestnik constituye una respuesta directa a la expansión del escudo antimisiles estadounidense, vigente desde que Washington se retiró en 2001 del tratado ABM firmado durante la Guerra Fría. “Nadie más dispone de una tecnología semejante”, afirmó.


Un arma polémica con ambición estratégica

El Burevestnik (designado por la OTAN como SSC-X-9 Skyfall) es un misil de crucero que, según el Kremlin, utiliza un reactor nuclear de pequeño tamaño como sistema de propulsión. En teoría, esto le proporcionaría un alcance prácticamente ilimitado, permitiéndole volar durante días o incluso semanas, y atacar objetivos desde cualquier dirección.

Aunque Rusia lleva años experimentando con este tipo de tecnología, el proyecto ha sido objeto de críticas y preocupación internacional debido a los riesgos radiológicos y los fallos técnicos de las pruebas anteriores. Expertos consultados por la agencia AP recuerdan que varios ensayos en la década pasada acabaron en accidentes que provocaron fugas radiactivas. (AP News)

Pese a estas dudas, Moscú insiste en que el arma “abre una nueva era” en materia de disuasión estratégica. Su desarrollo refuerza el mensaje del Kremlin de que ningún territorio del planeta estaría fuera del alcance ruso si se produjera una confrontación nuclear.


Reacciones internacionales y contexto geopolítico

El anuncio se produce en medio de una escalada retórica con Occidente y de ejercicios nucleares rusos a gran escala. Fuentes del Pentágono expresaron “preocupación” por la naturaleza del ensayo, recordando que este tipo de armamento viola el espíritu de los acuerdos de control de armas que quedaron en suspenso tras el fin del tratado INF.

Para los analistas militares occidentales, el mensaje político de Putin es claro: mostrar poder y capacidad tecnológica en un momento de desgaste por la guerra en Ucrania y de presión diplomática internacional. “Rusia busca reposicionarse como potencia intocable en la era post-tratados”, resume el investigador Pavel Luzin, citado por The Guardian.

El Gobierno francés, por su parte, pidió “transparencia y responsabilidad” en el desarrollo de tecnologías nucleares emergentes, mientras que Alemania instó a reabrir negociaciones multilaterales sobre control de armamento.


Implicaciones para Europa y España

La presentación del Burevestnik tiene impacto directo en la seguridad europea, al desafiar los sistemas de defensa antimisiles de la OTAN y reavivar la carrera armamentista. Para España, miembro de la Alianza Atlántica, este tipo de avances obliga a reforzar la cooperación tecnológica y el seguimiento de amenazas estratégicas dentro del marco de defensa común europeo.

Fuentes diplomáticas españolas consultadas por Crónica Legal recuerdan que “Europa no puede permitirse un retroceso en materia de control nuclear”. Madrid apuesta por mantener canales diplomáticos abiertos con Moscú y promover iniciativas multilaterales de desarme y transparencia que frenen una nueva era de proliferación.


Riesgos y límites técnicos

Aunque el Kremlin presenta el Burevestnik como operativo, analistas occidentales mantienen reservas. Su velocidad sub-sónica y la complejidad del reactor plantean problemas de estabilidad y contaminación, además de dudas sobre su verdadero alcance.

“Desde el punto de vista técnico, este misil es más un símbolo político que una capacidad inmediata de combate”, apunta un informe del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS). No obstante, reconocen que su mera existencia altera el equilibrio psicológico y estratégico entre las potencias.