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La peste porcina africana reaparece en España tras 30 años

La temida peste porcina africana (PPA) ha regresado a España por primera vez en tres décadas. Las autoridades confirmaron que dos jabalíes silvestres encontrados muertos el 26 de noviembre cerca de Barcelona (en Bellaterra, provincia de Barcelona) dieron positivo en esta enfermedad viral. Se trata de los primeros casos detectados en España desde 1994, cuando el país logró erradicar la PPA. Aunque este virus no afecta a la salud humana, es altamente contagioso y letal para los cerdos y jabalíes, capaz de diezmar una piara completa en pocos días. La reaparición del brote ha puesto en máxima alerta al sector porcino español y ha desencadenado inmediatas restricciones comerciales internacionales.

Jabalí en un entorno rural de Cataluña (imagen de archivo, Getty Images/iStockphoto).

Un brote tras décadas de ausencia

Los servicios veterinarios de la Generalitat de Cataluña notificaron el hallazgo de los dos jabalíes infectados en las inmediaciones del campus de la Universidad Autónoma de Barcelona. Las muestras analizadas por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete (Madrid) confirmaron la presencia del virus de la PPA, lo que supone un duro golpe para la industria porcina nacional. Con un solo caso confirmado, España entra automáticamente en la “lista negra” sanitaria, implicando la suspensión preventiva de sus exportaciones de carne de cerdo a países fuera de la Unión Europea. España llevaba casi 31 años libre de PPA, de modo que su retorno ha encendido las alarmas en productores y autoridades, si bien la llegada de esta plaga era considerada “cuestión de tiempo” dado su avance por Europa en los últimos años.

La peste porcina africana es una enfermedad viral originaria del África subsahariana, sin vacuna ni tratamiento efectivo, que afecta exclusivamente a suidos (cerdos domésticos y jabalíes). Provoca fiebre alta, hemorragias internas y una elevada mortalidad. Desde 2007 el virus se ha propagado por Eurasia: primero en Georgia, luego Rusia, China y, desde 2014, por numerosos países europeos. Actualmente está presente en 13 países de la UE, incluidos casos recientes en Alemania, Italia o Polonia, entre otros. España, mayor productor porcino de Europa, había logrado mantenerse al margen hasta ahora, tras erradicar la enfermedad en 1994. Expertos veterinarios señalan que la situación española podría ser comparable a otros brotes puntuales controlados en países como Bélgica o Suecia, que lograron eliminar el virus de sus territorios aplicando estrictas medidas de control en la fauna silvestre.

Impacto en las exportaciones y reacción internacional

Con 54 millones de cerdos sacrificados en 2024 (aproximadamente el 24% de la producción porcina de la UE), España es el tercer productor mundial de cerdo después de China y Estados Unidos. La reaparición de la PPA en su territorio ha tenido un inmediato impacto económico: varios países han vetado la carne porcina española. Japón y México anunciaron la suspensión total de sus importaciones de productos de cerdo procedentes de España. Reino Unido comunicó que pausará temporalmente todas las importaciones de porcino español por precaución. Otros países, como Estados Unidos o Corea del Sur, han indicado que limitarán el veto únicamente a la región afectada en Cataluña en lugar de bloquear todo el país.

Especial atención se dirigía a China, el mayor mercado exterior para el porcino español (destino del 19% de nuestras exportaciones en 2024). En lugar de un bloqueo completo, Pekín decidió vetar solo los productos porcinos originarios de la provincia de Barcelona, donde se localiza el foco del brote. Esta respuesta más acotada ha sido posible gracias a un reciente acuerdo de “regionalización” firmado entre España y China a mediados de noviembre, por el cual si surge PPA en una región concreta, se permite continuar exportando desde las zonas no afectadas del país. A pesar de esta medida más limitada, el golpe para el sector sigue siendo significativo, especialmente porque Cataluña concentra cerca del 23% de la cabaña porcina de España. Se espera que las restricciones comerciales puedan extenderse durante meses, hasta que el brote se controle y España recupere su estatus sanitario libre de la enfermedad.

Medidas de contención en Cataluña

Nada más confirmarse el foco, las autoridades activaron el protocolo de emergencia sanitaria para contener la peste porcina africana. El Ministerio de Agricultura y la Generalitat delimitaron una “zona infectada” de 20 km de radio alrededor del lugar donde se encontraron los jabalíes muertos, en la sierra de Collserola (a las afueras de Barcelona). En esa área se han prohibido las actividades al aire libre organizadas (como excursiones, cacerías o rutas) y se ha restringido el acceso al Parque Natural de Collserola, salvo para residentes. Cuerpos de Agentes Rurales y policía autonómica han desplegado controles para impedir el movimiento de animales silvestres fuera del perímetro y evitar la entrada de personas no autorizadas. También se han colocado trampas para jabalíes y se procede a retirar y eliminar cualquier cadáver de jabalí que aparezca, bajo control veterinario.

Por el momento no se ha detectado ningún caso en granjas domésticas de cerdos, y las autoridades confían en mantener el virus confinado a la población silvestre. Todas las explotaciones porcinas de Cataluña (y del resto de España, por precaución) han recibido instrucciones de extremar las medidas de bioseguridad y vigilancia: control estricto de accesos, desinfección de vehículos y material, prohibición de alimentar a los cerdos con restos que puedan estar contaminados, etc. El Ministerio ha recordado la obligación de notificar de inmediato cualquier sospecha de PPA tanto en granjas como en fauna salvaje, dado que una detección temprana es crucial para frenar la propagación.

Cabe destacar que la peste porcina africana no supone riesgo para las personas: no se transmite a los humanos ni por contacto directo con animales enfermos ni por consumir productos de cerdo. Sin embargo, puede propagarse indirectamente a través de productos cárnicos contaminados. Las investigaciones sobre el origen de este brote apuntan, entre otras hipótesis, a la llamada “vía del sándwich”: algún jabalí podría haberse infectado al ingerir restos de embutidos o carne contaminada desechados en la basura. El virus de la PPA es muy resistente en el medioambiente y sobrevive durante semanas en derivados porcinos como embutidos, lo que facilita su dispersión si no se gestionan adecuadamente los residuos.

Situación actual y perspectivas

En días posteriores a la detección inicial, se han encontrado más jabalíes muertos positivos en las cercanías, todos dentro del radio vigilado. A fecha de 29 de noviembre, las autoridades confirmaron un total de seis jabalíes infectados por PPA en la misma zona de Collserola. Ante esta situación, la Generalitat de Cataluña ha endurecido las restricciones: además del cierre del parque natural, se ha ampliado la vigilancia a unos 76 municipios colindantes y se mantiene la prohibición de actividades al aire libre en la región afectada. Estas acciones buscan ganar tiempo para que el brote no se extienda mientras se evalúa la necesidad de medidas adicionales.

Las autoridades sanitarias y los expertos se muestran cautelosamente optimistas en cuanto a la posibilidad de contener el brote. La enfermedad, por su alta letalidad, tiende a manifestarse de forma rápida y evidente en poblaciones de jabalíes (causando mortalidad elevada en pocos días), lo que facilita la detección temprana de focos. Si el virus permanece circunscrito a un área acotada y no salta a granjas porcinas, las consecuencias podrán minimizarse. En palabras de especialistas en sanidad animal, una actuación “rápida y contundente” puede lograr que España erradique nuevamente la peste porcina africana de su territorio en el corto plazo, evitando daños mayores al vital sector porcino.