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Terremoto político en Aragón: El PP gana pero queda a merced de un Vox disparado

La jugada maestra de Azcón sale mal: pierde fuerza y dependerá totalmente de la ultraderecha, que duplica sus escaños. El PSOE se hunde en su suelo histórico y Podemos desaparece del mapa.

Victoria agridulce. Jorge Azcón (en imagen de archivo) deberá negociar un nuevo gobierno con Vox tras no lograr ampliar su mayoría en las urnas. Foto: Wikimedia Commons / Partido Popular (CC BY 2.0).

Aragón, tradicional termómetro político de España, ha dictado sentencia y el mensaje es claro: el giro a la derecha se consolida, pero no como el Partido Popular esperaba. Jorge Azcón ha ganado las elecciones, sí, pero su victoria tiene un sabor amargo. El presidente aragonés buscaba liberarse de las ataduras de Vox adelantando los comicios y el resultado ha sido justo el contrario: ahora los necesita más que nunca.

Con el 98% escrutado, el PP baja dos escaños hasta los 26, mientras que Vox protagoniza la gran sorpresa de la noche al duplicar su presencia en las Cortes, pasando de 7 a 14 diputados. La formación de Santiago Abascal se convierte en la llave imprescindible y exigente de la gobernabilidad, cobrando un precio político que se prevé mucho más alto que en la legislatura anterior.

El colapso de la izquierda y el fin de una era

La noche ha sido devastadora para el PSOE. Ni siquiera el «efecto ministra» ha funcionado. Pilar Alegría no ha logrado frenar la sangría y los socialistas retroceden cinco escaños, quedándose en 18 e igualando su peor resultado histórico de 2015. El castigo al Gobierno central y la falta de un proyecto regional ilusionante han pasado factura.

El panorama a la izquierda del PSOE es desolador. Podemos desaparece de las Cortes de Aragón, confirmando su declive nacional, mientras que Izquierda Unida resiste con un único diputado. La única nota positiva en el bloque progresista la pone Chunta Aragonesista (CHA). Liderados por Jorge Pueyo y con una campaña fresca centrada en el territorio, han logrado capitalizar el voto descontento, doblando su representación hasta los 6 escaños y erigiéndose como la nueva referencia de la oposición.

Adiós al histórico PAR y aviso a navegantes

Estas elecciones dejan otra víctima ilustre: el Partido Aragonés (PAR). Por primera vez en la historia democrática, la formación regionalista de centro-derecha se queda fuera del Parlamento autonómico, cerrando un ciclo político de décadas. Por su parte, la coalición Aragón Existe pierde fuelle y se deja un diputado, resistiendo con dos.

El escenario que se abre ahora es complejo. Azcón no tiene alternativa: o pacta con un Vox crecido y liderado por Alejandro Nolasco, o se enfrenta a un bloqueo ingobernable. La suma de las derechas (40 escaños) supera ampliamente la mayoría absoluta (34), pero la relación de fuerzas ha cambiado. Lo que ocurre hoy en Aragón resuena en toda España como un aviso para Génova y Moncloa: el bipartidismo sufre y los extremos, lejos de moderarse, marcan el paso.