La Policía Nacional ha neutralizado una de las infraestructuras de contrabando más sofisticadas detectadas hasta la fecha en la frontera sur. Oculto tras una nevera industrial, el pasadizo contaba con tres niveles de profundidad, raíles y un avanzado sistema de insonorización para introducir toneladas de hachís en España.

El crimen organizado continúa perfeccionando sus métodos logísticos para sortear los controles fronterizos. La Policía Nacional ha asestado un duro golpe al narcotráfico con el descubrimiento de un túnel subterráneo de alta ingeniería en Ceuta, diseñado específicamente para el trasvase masivo e indetectable de hachís desde Marruecos hacia la península ibérica y el resto de Europa.
El hallazgo, que culmina una compleja investigación iniciada en febrero de 2025, revela el grado de profesionalización de las mafias del Estrecho. La entrada a la infraestructura se encontraba camuflada en el interior de una nave industrial, oculta tras un refrigerador de grandes dimensiones fuertemente insonorizado para evitar que el ruido de la maquinaria delatara la operación.
Una obra de ingeniería en tres niveles
Lejos de ser un simple butrón, el informe policial describe el pasaje como «propio de obras de ingeniería perfectamente diseñadas». La estructura se dividía en tres profundidades estratificadas que permitían a los operarios trabajar sin mantener contacto visual directo entre ellos, garantizando así la compartimentación de la red criminal:
- Nivel de descenso y extracción: Un pozo vertical equipado con grúas y poleas mecánicas.
- Cámara de almacenaje: Una despensa subterránea donde los fardos de droga se apilaban en palés y se preparaban para su salida a la superficie.
- Galería de tránsito: La línea inferior, que conectaba con territorio marroquí y que poseía un diseño laberíntico. Estaba equipada con un sistema de raíles y vagones para el transporte rápido de la mercancía, apoyado por bombas de extracción de agua para evitar inundaciones.
El ‘narcoarquitecto’ y la diversificación de rutas
La operación policial logró descabezar a la organización desarticulando su cúpula, de carácter bicéfalo. Por un lado, fue arrestado en Ceuta el cabecilla financiero, propietario legal del alijo intervenido. Por otro, la noche del pasado 26 de marzo se logró la captura en Marruecos del individuo considerado como el «narcoarquitecto», el cerebro detrás del diseño y construcción de la infraestructura subterránea.
La investigación también ha sacado a la luz la extraordinaria capacidad logística de esta red criminal, que no dependía de una única vía de entrada. Tras sufrir un importante revés en el sur con la incautación de un alijo de 15 toneladas, la organización demostró una rápida capacidad de adaptación.
Las pesquisas han confirmado que el grupo diversificaba sus riesgos utilizando una flota de camiones de gran tonelaje y narcolanchas que operaban en La Línea de la Concepción (Cádiz) y la desembocadura del río Guadalquivir. Asimismo, la red tejió alianzas con clanes gallegos en agosto del pasado año, estableciendo una nueva ruta marítima para introducir el estupefaciente a través de pesqueros en el norte de España.