Cultura

Las 10 mejores películas de acción de 2025

El año 2025 ha sido un festín para los amantes del cine de acción. Tras unos años de altibajos, este género ha resurgido con fuerza gracias a grandes estrenos en cines y a sorpresas en plataformas de streaming. Hollywood y Europa han liderado el auge con producciones espectaculares que combinan escenas trepidantes, héroes carismáticos y tramas entretenidas. Desde el cierre de sagas legendarias hasta nuevas propuestas originales, el 2025 nos dejó un puñado de películas de acción imperdibles. A continuación, presentamos las diez mejores, cada una con su estilo y motivos para destacar en un año rebosante de adrenalina y palomitas.

1. Misión Imposible: Sentencia final

Tom Cruise cuelga de un biplano en una de las escenas cumbre de Misión Imposible: Sentencia final.

La octava y última entrega de la saga Misión Imposible lleva la acción al límite y brinda a Ethan Hunt un adiós por todo lo alto. Fiel a la tradición de la franquicia, esta película ofrece secuencias de riesgo espectaculares (submarinos, peleas cuerpo a cuerpo y una batalla aérea en biplano que quita el aliento) junto a un suspense constante. Tom Cruise, incansable a sus 63 años, realiza acrobacias imposibles una vez más, demostrando por qué esta serie ha sido sinónimo de cine de acción de calidad durante casi tres décadas. Un emocionante broche de oro para una saga legendaria que ha marcado un antes y un después en el género.

2. Avatar: Fuego y ceniza

La guerrera Na’vi Varang (Oona Chaplin) lidera al temible clan de las Cenizas en Avatar: Fuego y ceniza.

La tercera entrega del universo Avatar de James Cameron nos sumerge de nuevo en Pandora con un despliegue visual asombroso y batallas a gran escala. Fuego y ceniza retoma a Jake, Neytiri y compañía enfrentándose a los Na’vi del clan Ceniza, más belicosos y liderados por la implacable Varang. Cameron combina innovación tecnológica con emoción clásica: las persecuciones aéreas, combates bajo el agua y enfrentamientos en la selva se sienten inmersivos y vibrantes. Pese a tocar temas ya conocidos de la saga, la película expande la mitología y nos recuerda la importancia de la gran pantalla para vivir experiencias épicas. Es espectáculo puro que reafirma a Avatar como referente de la acción sci-fi moderna.

3. Ballerina

Ana de Armas encarna a la letal Eve en Ballerina, el spin-off del universo John Wick.

Lejos de ser “otra de John Wick”, Ballerina expande este universo de asesinos con personalidad propia. Ana de Armas deslumbra como Eve Macarro, una bailarina convertida en implacable vengadora que busca justicia contra quienes masacraron a su familia. La película combina elegancia y brutalidad: coreografías de combate tan estilizadas como un ballet, persecuciones trepidantes por calles neonizadas de Europa del Este, y un tono noir que encaja perfecto con la saga. Aunque John Wick aparece en un memorable cameo, Eve sostiene el peso del filme con carisma y frescura. Ballerina demuestra que aún quedan muchas historias apasionantes por contar en este letal mundo clandestino.

4. Una batalla tras otra

Leonardo DiCaprio lidera la rebelión urbana como Bob Ferguson en Una batalla tras otra.

El aclamado director Paul Thomas Anderson sorprende con esta ambiciosa mezcla de drama social y acción explosiva. Ambientada en unos Estados Unidos contemporáneos al borde del caos, la trama sigue a un grupo de antiguos revolucionarios en una huida frenética tras un atraco que sale mal. Leonardo DiCaprio, Sean Penn y Benicio del Toro encabezan un reparto de lujo que aporta intensidad y credibilidad a cada escena. Las secuencias de acción –desde persecuciones a pie filmadas en plano secuencia hasta un espectacular y prolongado choque de coches en medio del desierto– están ejecutadas con maestría y siempre al servicio de la historia. Con casi tres horas de duración repletas de tensión y contenido político, esta superproducción demuestra que el cine de acción también puede ser profundo y aspirar a premios sin perder un ápice de entretenimiento.

5. Novocaine: sin dolor

Jack Quaid se convierte en héroe a su pesar en Novocaine: sin dolor.

Esta original cinta de acción con toques de comedia negra presenta a Nathan Caine (Jack Quaid), un tipo normal que nació con una rara condición: no puede sentir dolor físico. Cuando su novia es secuestrada por criminales, Nathan convierte su “defecto” en fortaleza para enfrentarse a una violenta banda. Novocaine destaca por su ritmo endiablado y sus ingeniosas escenas de combate, donde el protagonista aguanta golpes imposibles mientras nosotros sentimos cada impacto. Jack Quaid aporta cercanía y humor a un héroe atípico, bien acompañado por Amber Midthunder como la chica en peligro que no es tan indefensa. Sin tomarse demasiado en serio a sí misma, la película logra un equilibrio entre violencia caricaturesca y corazón, haciendo que animemos a Nathan en cada loca pelea a pesar de lo disparatado de la premisa.

6. Sisu: Camino a la venganza

El indestructible Aatami (Jorma Tommila) desata un arsenal de metralla en Sisu: Camino a la venganza.

El cine de acción también brilla fuera de Hollywood, y esta secuela finlandesa lo confirma por todo lo alto. Retomando al mítico “hombre que se niega a morir” de la primera Sisu, la nueva entrega amplía la leyenda con una orgía de acción aún más frenética. Ambientada de nuevo en la Europa devastada de posguerra, la película sigue a Aatami en una misión personal de venganza que deja a su paso nazis aniquilados, explosiones descomunales y escenas de combate que quitan el hipo. Jalmari Helander imprime un ritmo salvaje: los 90 minutos pasan volando entre tiroteos estilizados, humor negro y la carismática invulnerabilidad del protagonista. Sisu: Camino a la venganza es pura serie B de alto octanaje hecha con talento, un chute de adrenalina y desenfreno que se ha ganado el estatus de cinta de culto instantánea.

7. Juego de ladrones: Pantera

El detective Big Nick (Gerard Butler) y su viejo enemigo Donnie (O’Shea Jackson Jr.) unen fuerzas incómodas en Juego de ladrones: Pantera.

La secuela de Den of Thieves (2018) nos traslada de Los Ángeles a Europa para un nuevo atraco de alto riesgo, elevando las apuestas y el espectáculo. Gerard Butler retoma su papel de policía duro y poco ortodoxo, ahora persiguiendo a una red criminal internacional conocida como la mafia Pantera que planea robar un enorme alijo de diamantes. La película se cuece a fuego lento mientras Big Nick merodea por las calles de Londres y París, pero cuando llega la acción, no decepciona: destaca una persecución en coche rodada con especialistas conduciendo desde el techo de los vehículos, logrando secuencias de velocidad y choques realmente impactantes. La química entre Butler y Jackson Jr. añade humor macarra en medio del caos. Juego de ladrones: Pantera es entretenimiento policíaco sin pretensiones, lleno de adrenalina y con ese sabor a thriller noventero que tanto se echaba de menos.

8. Superman: Legacy

El nuevo Superman (David Corenswet) renace lleno de esperanza en Superman: Legacy.

En 2025, incluso los superhéroes clásicos se lucieron dentro del género de acción, y la nueva visión de James Gunn para el Hombre de Acero es prueba de ello. Legacy funciona como un reboot del icono de DC, presentándonos a un Clark Kent joven y optimista que busca encajar sus orígenes kryptonianos con su crianza humana. La película equilibra a la perfección espectaculares escenas de acción –rescates aéreos, batallas contra villanos con poderes descomunales y, cómo no, salvamentos in extremis de Metrópolis– con un tono humano y cálido. David Corenswet aporta frescura al papel de Superman, devolviéndole esa bondad inspiradora, mientras Rachel Brosnahan como Lois Lane y otros personajes clásicos acompañan con carisma. Gunn imprime su sello combinando humor, corazón y momentos épicos (atención a cierto montaje al ritmo de música ochentera durante una pelea). Superman: Legacy ha logrado algo difícil: renovar la leyenda de Superman para nuevas generaciones sin perder la magia luminosa que hace del Hombre de Acero un símbolo de esperanza.

9. F1

Brad Pitt vuelve a la pista como el veterano piloto Sonny Hayes en F1. Dirigida por Joseph Kosinski (Top Gun: Maverick), esta cinta nos mete de lleno en el mundo de la Fórmula 1 con un realismo impresionante y mucha gasolina ardiendo. La historia sigue a Sonny, una antigua estrella del automovilismo que sale de su retiro para competir una última temporada y mentorizar a un joven talento, interpretado por Damson Idris. Si bien el guion es sencillo y cumple la fórmula del deporte y redención, donde F1 brilla es en la acción: las carreras están filmadas en circuitos reales, con los actores pilotando monoplazas de verdad, lo que se traduce en secuencias adrenalínicas y sumamente inmersivas. Cada curva cerrada y cada adelantamiento se viven al filo del asiento gracias a la cámara a ras de pista y al sonido ensordecedor de los motores. Es fácil olvidar que no estamos viendo una retransmisión real. Brad Pitt convence como el veterano temerario y aporta ese carisma de héroe ochentero a un filme que celebra la épica del automovilismo. Un emocionante rush de velocidad que gustará incluso a quienes no siguen las carreras.

10. The Running Man

Glen Powell se abre paso entre llamas y caos como Ben Richards en The Running Man.

El director británico Edgar Wright reimagina la novela distópica de Stephen King (ya llevada al cine en los 80 como Perseguido) de forma fiel pero con su característico toque de humor negro. La película nos sitúa en un futuro próximo donde la televisión basura ha alcanzado nuevos extremos: un reality show mortal en el que convictos compiten a muerte por la libertad mientras el público aplaude. Glen Powell aporta carisma al papel de Ben Richards, un hombre común empujado a esta carnicería televisada para salvar a su familia. The Running Man combina crítica social y entretenimiento: entre persecución y persecución, se burla mordazmente de nuestra obsesión con los reality shows y la violencia en masa. Las secuencias de acción son creativas y tensas, desde un combate cuerpo a cuerpo en un estadio en llamas hasta ingeniosas trampas mortales en laberintos urbanos. Aunque la sátira podría haber sido aún más punzante, la cinta resulta un pasatiempo trepidante y macarra, muy en la línea ochentera pero actualizado para el público actual. Una propuesta distinta dentro de las grandes producciones de acción de 2025, que lamentablemente pasó algo desapercibida pero merece ser reivindicada.